Un grupo judío canadiense pidió al primer ministro Justin Trudeau que proceda con la deportación de Helmut Oberlander, un criminal de guerra nazi que sirvió en una unidad de escuadrones de la muerte responsable del asesinato de más de 90.000 personas en Rusia y Ucrania.

Canadá no puede seguir permitiendo que se burlen de sus procesos”, declaró Michael Mostyn, director ejecutivo de B’nai Brith Canadá, en un comunicado.

“Oberlander tuvo su día en la corte y perdió”, señaló Mostyn. «No eliminarlo ahora sería un golpe en el estómago para todos los sobrevivientes del Holocausto en este país, y dejaría sin sentido las promesas de justicia del primer ministro», agregó.

El gobierno canadiense ha estado intentando deportar a Oberlander, quien también fue un soldado de infantería en el ejército alemán, debido a su pasado nazi durante los últimos 25 años.

Oberlander, que ahora tiene 95 años, tuvo su ciudadanía canadiense despojada en cuatro ocasiones distintas por tribunales inferiores, pero esas decisiones fueron revocadas en tres apelaciones.

Finalmente, en diciembre pasado, la Corte Suprema de Canadá rechazó una apelación para restaurar su ciudadanía, que Oberlander obtuvo en 1960.

B’nai Brith argumentó que “al no deportar a un nazi cuya unidad de escuadrón de la muerte de las SS, Einsatzkommando 10a, asesinó a más de 90.000 hombres, mujeres y niños inocentes, Trudeau desafortunadamente plantea preguntas sobre qué se ha aprendido exactamente y cuánta historia se ha olvidado.»

Asimismo, la organización sostuvo: “No más demoras. No más apelaciones. Los canadienses exigen justicia y más demoras hacen de esa justicia una burla».

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