Criminal de Cuello Blanco

Cómo criminales corrompen el poder político en México

Durante años, Andrés Manuel López Obrador señaló que el verdadero problema de México eran los criminales de cuello blanco que corrompieron y se apoderaron del poder político, financiando campañas a cambio de que nuestros políticos cedieran las riendas del poder a quienes financiaron con millones de pesos sus campañas una vez que obtuvieran el triunfo. 

De esta manera, los más poderosos y grandes empresarios de México, tejieron redes de corrupción que alcanzaron todos los niveles y todos los poderes en nuestro país, de esta manera pudieron controlar la toma de decisiones para beneficio propio y de unos cuantos, obtuvieron obras públicas, contratos y muchos beneficios, se enriquecieron, pues, gracias al control de políticos, partidos políticos y administraciones públicas. 

No sólo se beneficiaron gracias a los contratos millonarios que obtuvieron con gobiernos municipales, estatales y federales, también lograron beneficios fiscales a través de la evasión de impuestos de manera impune, condonación de impuestos y a través de la aprobación de reformas a nuestra constitución y leyes secundarias que permitieron que la corrupción fuera legal o quedara impune con la corrupción estratégica de jueces y ministros. 

Con el control de Presidentes de la República y del Congreso, no sólo aprobaron reformas que beneficiaron a sus negocios, sino que también lograron la designación de ministros de la corte y con ello coptaron de manera estratégica un poder que brindó la oportunidad de salirse de la suya con sentencias favorables para sus negocios, amparos para frenar impuestos y salir impunes. 

Durante los sexenios de Felipe Calderón y Peña Nieto se condonaron a grandes empresarios más de 413 mil millones de pesos, mientras que en el sexenio de López Obrador se prohibió la condonación legal de impuestos y se logró recaudar más de 1,380 billones de pesos de grandes contribuyentes, es decir, de aquellos que tienen ingresos por más de 1,250 millones de pesos al año, de ahí el origen de las campañas de “un peligro para México”, los grandes empresarios, principalmente los que corrompieron el poder político en nuestro país, sabían que de ganar la 4T terminaría la condonación y los grandes beneficios derivados de la corrupción. 

Salinas Pliego, abiertamente, ha señalado que él pensaba que por ser amigo cercano de López Obrador seguiría manteniendo dichos beneficios y que no pagaría los más de 70 mil millones de pesos que debe de impuestos y que su molestia se debe a que el ex Presidente no le permitió mantener los privilegios que tenían los criminales de cuello blanco, aquellos empresarios que corrompieron lo público y político para enriquecerse. 

Es así que este empresario que hoy enfrenta adeudos en México y Estados Unidos, se convirtió en uno de los empresarios más poderosos de nuestro país, controlando una de las televisoras más grandes y poderosas con la que ha empleado una campaña de mentiras y ataques contra los gobiernos de la 4T, de igual manera se suman políticos que se convirtieron en empresarios como los Madrazo que tiene inversiones en Latinus, empresas de medicamentos, constructoras, entre otras. 

Estos empresarios desprecian la idea de que los gobiernos y el poder político debe mantener una relación de respeto y colaboración con el poder económico en el país, que los gobiernos deben generar condiciones para una justa distribución de riqueza y para la generación de la misma colaborando coordinadamente con el sector empresarial para que quienes menos tienen, mejoren sus condiciones de vida al mismo tiempo que quienes generan empleo tengan ganancias, justo como sucedió durante el sexenio de López Obrador en el que se sacó de la pobreza, en plena pandemia mundial, a más de 13 millones de mexicanos de la pobreza al mismo tiempo de que los más ricos no sólo mantuvieron su riqueza, sino que la incrementaron. 

Estos empresarios, principalmente Salinas Pliego, se aferran a mantener un esquema de corrupción para beneficio propio sin importarles el costo, promueven discursos de odio y mentiras a través de sus medios y televisoras, buscan engañar a los mexicanos y ahora incluso deciden salir de las sombras desde las que operaron durante décadas para encabezar proyectos políticos con los que cínicamente pretenden regresar el estatus en el que podían controlar la toma de decisiones, estos empresarios cumplen claramente con la descripción de López Obrador de criminales  de cuello blanco. 

La corrupción no ha desaparecido por arte de magia, ni desaparecerá en mucho tiempo, las redes de corrupción se mantienen en todos los niveles y poderes para hacerles frente y acabar con las mismas, deberá haber muchas acciones, muchas décadas y muchas reformas legales e incluso un cambio en la conciencia colectiva, principalmente en la del sector empresarial al que nos referimos. 

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